Del dolor a la medicina: cómo rediseñamos el evento con design thinking
Escuchamos el mismo dolor una y otra vez: la gente y las charlas que importaban estaban ahí — y se las perdieron. Así lo diagnosticamos y así diseñamos la cura.
Creamos Circli después de un evento más del que me fui sin conectar con quien quería — sabiendo que la gente que importaba había estado ahí, a metros, y que no supe cómo encontrarla.
Ese dolor no era solo mío. Lo escuchamos una y otra vez. Así que hicimos lo que se hace con un dolor que se repite: lo tratamos como un problema de diseño. Empatizar, definir, idear, prototipar, probar. Este es el recorrido de cómo pasamos del dolor a la medicina.
Los nombres de abajo son inventados. Los dolores son textuales — los escuchamos, casi con las mismas palabras, decenas de veces. Son las personas con las que diseñamos.
1. Empatizar — el dolor que escuchamos
Lucía · fundadora. "Fui a un summit a levantar mi ronda. El fondo que la iba a liderar estaba en la sala. Nunca lo supe. Me enteré tres semanas después, por LinkedIn."
Martín · ventas B2B. "Volví de la feria con cuarenta tarjetas y cero reuniones agendadas. El cliente que me cerraba el trimestre pasó por mi stand y ninguno de los dos lo supo."
Sofía · buscando su próximo rol. "Soy tímida. En una sala de quinientas personas me paralizo. Me fui sin hablar con nadie, con la sensación de haber perdido el día."
Diego · asistente. "Cuatrocientas charlas, seis salas, tres días. Gasté más energía decidiendo a dónde ir que estando ahí. Y me perdí justo la que importaba — me enteré cuando ya no estaba."
Cuatro personas distintas, un mismo patrón: el evento tenía todo lo que necesitaban, y aun así se fueron con las manos vacías.
2. Definir — el diagnóstico
Cuando pusimos los cuatro relatos uno al lado del otro, el diagnóstico fue claro:
Un evento junta a las personas correctas y las charlas correctas en una sola sala — y después deja al azar quién conoce a quién y qué ve cada uno.
Dos enfermedades, no una:
- La lotería del networking. Nadie recorre un directorio de cientos de personas. La conexión que te cambiaba el mes queda enterrada entre desconocidos, y la suerte decide con quién hablás.
- La sobrecarga de la agenda. Nadie lee cuatrocientas descripciones. Elegís apurado, te perdés la charla que importaba, y la fatiga de decisión gana antes del almuerzo.
Las dos tienen la misma raíz: demasiada gente y demasiadas opciones, cero ayuda para elegir.
3. Idear — ¿Cómo podríamos…?
- ¿Cómo podríamos poner frente a cada persona las pocas que de verdad valen su tiempo — y decirle por qué?
- ¿Cómo podríamos hacer que nadie se pierda la charla que le cambia el día?
- ¿Cómo podríamos lograrlo sin pedirle que descargue una app, se cree una cuenta o aprenda una herramienta nueva en la puerta del evento?
4. La medicina
La cura no fue una función más. Fueron dos, y las dos corren sobre lo que la gente ya usa: WhatsApp. Sin app, sin cuenta.
AI Matchmaking — la persona, con el motivo. La IA lee lo que cada uno busca y ofrece, y le pone adelante a cada asistente las pocas personas que realmente tiene que conocer — siempre con el porqué de cada match. No es azar: es deliberado. Y funciona igual en tus eventos y dentro de tus comunidades (Networks).
AI Smart Agenda — tu día, escrito para vos. La IA etiqueta cada charla, la cruza con tus intereses y te arma una agenda corta y personal, más un aviso en tiempo real de tu próxima charla. La mejor sesión del evento deja de estar en la página siete de la grilla. (Disponible en los planes Pro y Enterprise de Events.)
La IA sugiere; vos elegís. Una conexión solo pasa cuando las dos personas dicen que sí. Así funciona la IA de Circli →
5. Probar — la cura en cada historia
- Lucía abre WhatsApp y ve tres nombres sugeridos, con el motivo. Uno es el fondo. Le escribe antes del coffee break.
- Martín recibe, entre los asistentes, al cliente que buscaba — con la razón por la que deberían hablar. Agenda la reunión sin depender de cruzarse por casualidad.
- Sofía no necesita romper el hielo en frío: llega con dos personas ya sugeridas y un motivo para saludarlas. La timidez pesa menos cuando el evento te presenta.
- Diego abre su agenda del día ya escrita: qué ver, en qué orden y por qué. Deja de decidir con ansiedad y llega a la charla que importaba.
No es una promesa de laboratorio. Este es el motor que corrió en Sitevinitech 2026: 10.000 asistentes, 0 descargas de app.
Cierre
El dolor de un evento casi nunca es la falta de gente o de contenido. Es que lo bueno está ahí y no lo encontrás. Esa es la enfermedad que Circli trata: convertir el azar en encuentro.
¿Querés que en tu próximo evento nadie se vaya sin conocer a quien tenía que conocer? Mirá cómo lo hace la IA o hablá con nosotros.